Qué país tan parecido a una novela con mucho drama, o a un pueblo de Israel que aplica la terquedad como su principal característica. Esperamos que se destruya esta finca bananera cuando nazca un niño con cola de cerdo, pues, "no hay mal que dure 100 años". Esperamos que Melquíades nos traiga soluciones del mundo exterior, de la OEA o de la ONU; y si alguien hace una rifa para reunir dinero que permita mandar hijos a estudiar en Bruselas, esperamos que fracase.
Esperamos que pase algo, que baje un cerro, que se voltee algún loco en un desfile en Los Próceres, que alguien haga, esperamos, en esclavitud, como en Macondo, con toque de queda permanente y donde van más de cuatro años lloviendo. A diferencia de que nosotros sí nos quejamos y burlamos de cualquier gitano errante que nos traiga soluciones, tal vez no las mejores, no las que quisiéramos, pero es el único que ofrece algo.
Mi Venezuela se ha convertido en un crítico mediocre de cine, en donde primero un "flaco" propuso una estrategia a la que se respondió, "Capriles está cagao", "Hay que salir a romper todo", o peor aún, "Leopoldo es un bobo", "Se hubiera ido a vivir a otro país, tranquilo".
Las expresiones en contra de su huelga de hambre eran divididas en dos. Una parte quería que parara porque este gobierno no le perdonaría la vida, y la otra quería que dejara su "protagonismo estúpido" que no sirve para nada.
Vía Twitter, vía una cola para comida, una mañana después de irse de farra, con una cerveza en la mano o viendo la Copa América. Mientras vía cadena nacional, Jorge Rodríguez te muestra cómo hará trampa el seis de diciembre y Tibisay te dice que tus primarias no sirvieron para nada, que cambies por mujeres.
Venezuela nos dio la página y el lápiz para hacer historia, pocos lo entendieron y muchos fuimos un sólo colectivo, el colectivo Oposición.
Tu casa se quemó, te burlaste del "loco" que se le tiró encima a la candela. Pero lo que más asusta, es esta estructura de novela cíclica en donde todo se repite (con verruga o con bigote) que García Márquez vio cien años antes que nosotros.
No hay comentarios:
Publicar un comentario